Septimus: El príncipe calculador de la Casa de la Sangre en Las cenizas y el rey maldito
Visión general
Septimus, príncipe de la Casa de la Sangre, es uno de los antagonistas más complejos de The Ashes and the Star Cursed King. A diferencia de la brutalidad directa de Simon Vasarus, Septimus opera desde las sombras, tejiendo alianzas y manipulando a Oraya y Raihn para servir a su verdadero objetivo: obtener el poder divino de Alarus, el dios de la muerte, y liberar a su reino de una maldición milenaria. Su aparente cortesía oculta una desesperación profunda y una voluntad de sacrificar a cualquiera, incluido él mismo, por la supervivencia de su pueblo.
Papel en la trama
Septimus entra en la historia como un aliado forzado del nuevo rey Raihn. Ya en el Kejari (torneo del libro anterior) intentó ganarse la lealtad de Raihn, y cuando este se negó, usó la vida de Oraya como moneda de cambio para obligarlo a aceptar una alianza. En The Ashes and the Star Cursed King, Septimus continúa ejerciendo presión: cancela en el último momento la ofensiva contra Misrada, debilitando a los Rishan, y revela que el espejo de comunicación que Oraya usó es una reliquia de sangre que solo los herederos de Vincent pueden activar. Su objetivo final es hacerse con la sangre divina de Alarus, para lo cual necesita a Oraya como guía. Cuando ella se niega, Septimus orquesta un golpe de estado durante la boda de Vale y Lilith, utilizando magia de sangre para paralizar a Oraya y desatar a los Bloodborn contra los guardias de Ketura. Más tarde, se alía con Simon Vasarus, quien se implanta los Dientes del Dios en el pecho, y supervisa la batalla final desde el salón de baile.
Motivaciones y rasgos
Septimus está impulsado por la desesperación. Como explica en el capítulo 34, su casa padece una maldición que acorta la vida de los Bloodborn. Una profecía anunció que un hijo del rey salvaría o destruiría la Casa, y su hermano mayor —el príncipe ideal— murió a manos de Nyaxia tras intentar liberarlos. Septimus es el último recurso de sus padres. Esta urgencia lo vuelve calculador, paciente y extremadamente peligroso. No duda en usar a nadie: se acerca a Raihn durante el Kejari, lo chantajea con la vida de Oraya, y luego intenta lo mismo con ella ofreciéndole la corona de la Noche si le jura lealtad.
Sus rasgos más notables son:
- Inteligencia estratégica: Mientras otros nobles desprecian a los Bloodborn como bestias, Septimus demuestra una astuta capacidad de manipulación. Sabe esperar, como cuando retira sus tropas de la ofensiva sin dar explicaciones.
- Crueldad sin remordimientos: Mató a su propio padre después de que este asesinara a su hermano pequeño. La violencia es una herramienta, no una pasión.
- Vulnerabilidad oculta: En el capítulo 16, Oraya nota que la mano de Septimus tiembla —un gesto mínimo que sugiere que su fachada imperturbable es un esfuerzo. También, al contar la historia de su hermano, su rostro muestra aflicción y enfado genuinos.
- Respeto por el miedo: En su conversación con Oraya (cap. 34), afirma que respeta el miedo, porque solo los tontos no lo respetan. Esta filosofía guía sus acciones: prefiere inspirar temor calculado que odio imprudente.
Arco cronológico
- Antes de la novela: Septimus crece como el hijo menor de una familia real marcada por la profecía. Ve a su padre matar a su hermano recién nacido y luego mata a su padre. Su hermano mayor idealizado muere en una misión fallida para ganarse el favor de Nyaxia.
- Durante el Kejari (anterior a la trama principal): Se acerca a Raihn y Mische, descubre la identidad secreta de Raihn como heredero Rishan, y cuando Raihn se niega a aliarse, usa a Oraya como amenaza.
- Comienzo de la novela: Septimus se presenta como aliado de Raihn en el trono, pero ya siembra desconfianza. Cancela la ofensiva y manipula a través del espejo de Vincent.
- Viaje a Lahor: Acompaña a Raihn y Oraya a buscar las posesiones de Vincent. Allí, Oraya tiene una visión del pasado de Septimus.
- Boda de Vale y Lilith: Septimus ejecuta su golpe. Paraliza a Oraya, desata a los Bloodborn, y más tarde utiliza los Dientes del Dios para transformar a Simon en un monstruo.
- Batalla final: Observa desde la distancia mientras Raihn lucha contra Simon, indicando que su verdadero objetivo no es la lucha directa sino el poder divino. Su paradero exacto al final de la novela no se detalla en el esquema, pero su influencia permanece.
Relaciones
Con Oraya
Septimus siente un interés peculiar por Oraya. La llama «paloma» y admite que siempre ha apostado por ella. Le ofrece una alianza para obtener la corona, pero Oraya reconoce las rejas de la jaula y rechaza. A pesar de su manipulación, hay un tono de decepción genuina en su voz cuando dice «Podrías haberlo tenido todo». Sin embargo, no duda en usarla: la paraliza, la secuestra y la utiliza como cebo para obtener la sangre divina.
Con Raihn
Raihn lo odia desde el primer momento. La relación es puramente transaccional: Septimus fuerza la alianza y Raihn la acepta por necesidad, pero nunca confía. Raihn intuye que Septimus esconde algo, y su instinto se confirma cuando el príncipe cancela la ofensiva.
Con Simon Vasarus
Septimus y Simon forman una alianza pragmática. Simon es el guerrero brutal que ejecuta los planes de Septimus; Septimus es la mente que proporciona los Dientes del Dios. En la batalla final, Septimus observa mientras Simon lucha, lo que sugiere que ve a Simon como una herramienta desechable.
Decisiones clave y consecuencias
| Decisión | Consecuencia |
|---|---|
| Usar a Oraya para chantajear a Raihn durante el Kejari | Fuerza la alianza pero genera un odio perpetuo en Raihn |
| Cancelar la ofensiva de Misrada | Debilita la posición de Raihn y permite el ataque de los Hiaj |
| Revelar el espejo de sangre y pedir ayuda a Oraya | Oraya se niega, lo que lleva a Septimus a ejecutar el golpe |
| Ofrecer la corona a Oraya a cambio de lealtad | Oraya rechaza; esto acelera su plan de tomar el poder por la fuerza |
| Usar magia de sangre para paralizar a Oraya durante la boda | Inicia un sangriento golpe de estado que pone a los Bloodborn en control del castillo |
| Entregar los Dientes del Dios a Simon | Crea un monstruo imparable que casi mata a Raihn, pero también expone la verdadera naturaleza de Septimus como manipulador |
Conexiones temáticas
- Poder y sacrificio: Septimus sacrifica a su familia y a sí mismo (su tiempo, su humanidad) por el poder que necesita para salvar a su casa. Su historia refleja el precio del poder, un tema central de la novela.
- Traición y confianza: Todo su arco se basa en traiciones: traiciona a Raihn, a Oraya, a Simon (a quien usa como arma). No confía en nadie y nadie confía en él.
- Identidad y transformación: Septimus es un príncipe que ha tenido que convertirse en algo que odia para sobrevivir. Su identidad de «último recurso» lo define, y su cuerpo tiembla bajo la presión de ser el salvador profetizado.
- Amor y ruina: Aunque no es un personaje romántico, el amor de sus padres por su hermano perdido y la devoción de su madre marcan su psicología. La ruina de su casa está ligada al amor fallido de Nyaxia.
Preguntas y respuestas
1. ¿Por qué Septimus se fija tanto en Oraya?
Septimus ve en Oraya a una persona similar a él: una sobreviviente atrapada entre mundos, con un padre que la crió para ser fuerte pero también la encerró en jaulas. Además, su sangre de Vincent la convierte en la llave para acceder a los restos divinos de Alarus. Le ofrece la corona porque necesita una aliada con poder legítimo, y cree que Oraya, al igual que él, está dispuesta a hacer lo que sea necesario para sobrevivir.
2. ¿Mató Septimus a su propio padre?
Sí. En la visión que Oraya experimenta (capítulo 24), Septimus presencia cómo su padre mata a su hermano pequeño. Más tarde, él mismo mata a su padre con sus propias manos («sintió un vacío, no remordimiento»). Este acto muestra su capacidad de violencia fría cuando es necesaria para la supervivencia de la Casa.
3. ¿Por qué Septimus cancela la ofensiva de Misrada?
El texto sugiere que Septimus tenía un plan oculto. Raihn intuye que hay más de lo que dice, y el lector puede inferir que Septimus quería debilitar a los Rishan para que dependieran más de los Bloodborn. También pudo haber estado ganando tiempo para su verdadero objetivo: la sangre divina.
4. ¿Cuál es el verdadero objetivo de Septimus al aliarse con Simon Vasarus?
Septimus no busca poder personal de manera directa. Su objetivo es liberar a su reino de la maldición que acorta la vida de los Bloodborn. Usa a Simon como un arma para desestabilizar la Casa de la Noche y obtener los Dientes del Dios (reliquias de Alarus). Al fusionar los dientes en Simon, crea un monstruo que puede matar al rey enemigo y allanar el camino para que Septimus controle el poder divino.
5. ¿Sobrevive Septimus al final de la novela?
El esquema de capítulos no confirma su muerte. En la batalla final, Septimus observa desde el salón de baile mientras Raihn lucha contra Simon. No se le ve morir ni escapar. Dado que es un personaje astuto, es probable que haya asegurado una retirada o que continúe sus planes en futuras entregas de la serie.